Citadel
Ciudadela
Periodo

Clásico (200–650 d.C.)

Tipo

Gran plaza ceremonial cerrada

Dimensiones

Plataforma perimetral: 400 × 400 m

Elementos

15 templos perimetrales; altar central con 4 escalinatas; 2 conjuntos habitacionales de élite

Capacidad

Estimada en más de 100,000 personas en la plaza interior

Acceso

Escalinata central al poniente, conectada con la Calzada de los Muertos

Función

Centro religioso y ritual de gran aforo; sede administrativa y política del Estado teotihuacano

En el extremo sur de la Calzada de los Muertos, lejos de las monumentales pirámides del Sol y la Luna, hay un espacio de una escala completamente distinta: un vasto recinto cuadrangular, bajo y horizontal, que se desdobla hacia los cuatro costados. Se trata de la Ciudadela, probablemente uno de los espacios más importantes en la vida pública de la antigua ciudad.  

Su nombre fue dado por los españoles, que la creyeron un fuerte. Hoy sabemos que la Ciudadela fue, probablemente, el núcleo político, económico y cultural de Teotihuacán. Así lo sugieren ciertos elementos, como su arquitectura monumental, los accesos restringidos hacia ciertos conjuntos residenciales, la elegancia de sus frisos y su pintura mural, así como el simbolismo cosmogónico y calendárico presente en sus edificios, decoraciones y ofrendas. Incluso se ha planteado la posibilidad de que, en determinados momentos, este espacio funcionara como residencia de los gobernantes. Por sus dimensiones, además, se estima que el recinto pudo albergar hasta cien mil personas, es decir, una proporción significativa de la población total de la ciudad durante su periodo de apogeo. 

Lo que contiene

La Ciudadela alberga el Templo de la Serpiente Emplumada —también conocida como Templo de Quetzalcóatl—, la Plataforma Adosada, el Edificio de los Altares Superpuestos y dos conjuntos habitacionales situados a los costados de la pirámide. Sobre las grandes plataformas que conforman el cuadrángulo se distribuyen 15 templos que muestran las características típicas de la arquitectura teotihuacana y en los que, se cree, debieron realizarse ceremonias públicas. Vale la pena recorrerlos con atención: se trata de estructuras de talud-tablero que originalmente estuvieron cubiertas de estuco y pintura. 

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Construcción y habitantes

La Ciudadela y el Templo de la Serpiente Emplumada fueron trazados durante la fase Miccaotli —entre 150 y 225 d.C.— periodo en que también se consolidó la Calzada de los Muertos como eje principal de la ciudad. La pirámide central fue la primera gran construcción del conjunto; décadas después se añadió la Plataforma Adosada, que hoy se extiende frente a ella. 

Excavaciones realizadas hace poco más de un siglo revelaron que en el edificio principal se ocultaba una superposición de estructuras: la fachada original del Templo de la Serpiente Emplumada había sido cubierta por esa plataforma y permaneció oculta hasta su descubrimiento en el siglo XX. La pirámide original quedó así preservada, casi accidentalmente, por más de un milenio.

Además de la Plataforma Adosada, la Ciudadela alberga el Edificio de los Altares Superpuestos y dos conjuntos habitacionales situados a los costados de la pirámide central. Sobre las grandes plataformas que conforman el cuadrángulo se distribuyen los 15 templos que, en su momento, estuvieron completamente pintados; los restos de estuco aún permiten imaginar el conjunto como debió verse originalmente: un recinto dotado de color, movimiento y actividad ritual permanente.

Los dos conjuntos habitacionales que flanquean la pirámide central presentan accesos restringidos, fosas de almacenamiento y un gran número de habitaciones, características que los distinguen claramente de la arquitectura doméstica del resto de la ciudad. Es probable que hayan sido residencias de los sacerdotes encargados del culto en la pirámide o incluso de los propios gobernantes de Teotihuacán. 

Cómo visitarla

La Ciudadela se encuentra en el extremo sur del sitio. Puede visitarse siguiendo la Calzada de los Muertos hacia el sur, tras acceder por la Puerta 1, o como primera parada al ingresar por la Puerta 5. Vale la pena recorrer el conjunto completo —no solo la plaza central— y detenerse en los conjuntos habitacionales que flanquean la pirámide hacia el norte y el sur. 

Antes de continuar, conviene cruzar la Calzada hacia el Gran Conjunto, el espacio situado frente a la Ciudadela, que probablemente funcionó como el principal mercado de Teotihuacán.